
En abril de 2026, la utilización de la capacidad instalada en la industria argentina se ubicó en el 59,9%, consolidando un nivel superior al 58,6% registrado en el mismo mes del año anterior. Si bien este dato marca una tendencia de mejora respecto a los primeros meses del año, el sector manufacturero aún se encuentra lejos del mejor nivel detectado en la era Milei, que llegó a los 64 puntos en los últimos meses de 2024, evidenciando una recuperación que todavía no logra alcanzar sus techos recientes.
El informe técnico del INDEC revela que cinco bloques sectoriales lograron posicionarse por encima del promedio general, destacándose la energía y los insumos básicos. La refinación del petróleo lideró el ranking con un 86,8%, seguida por las industrias metálicas básicas con un 73,4%. Al respecto, el organismo estadístico detalló que esto se vincula directamente con que “la producción de acero crudo presenta un aumento interanual de 18,4%”.

Otra de las variaciones más significativas se produjo en el sector químico. Según el documento, “la principal incidencia positiva se observa en la elaboración de sustancias y productos químicos, que muestra un nivel de utilización de la capacidad instalada de 69,9%, superior al del mismo mes del año anterior (59,0%)”. Esta mejora se explica, en parte, por una base de comparación baja, ya que en abril de 2025 el polo petroquímico de Bahía Blanca sufrió falta de suministro de gas tras graves inundaciones. Por su parte, el sector petrolero también mostró un avance respecto al año previo “a partir del mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo”.
A pesar de los signos positivos en energía y metales, gran parte de la industria continúa operando con niveles de actividad reducidos. Los bloques que presentan un uso de su capacidad inferior al nivel general del 59,9% son:
Edición e impresión: 58,5%.
Productos minerales no metálicos: 54,8%.
Productos del tabaco: 49,2%.
Industria automotriz: 46,5%.
Metalmecánica (excepto automotores): 42,7%.
Caucho y plástico: 42,4%.
Productos textiles: 42,4%.
La situación más crítica se observa en la metalmecánica no automotriz, identificada como la “principal incidencia negativa” del mes. El informe subraya que este bloque “presenta en abril un nivel de utilización de la capacidad instalada de 42,7%, inferior al registrado en abril de 2025 (49,3%)”. Este retroceso está directamente ligado a la fuerte caída en la demanda de bienes de capital y consumo duradero: “la fabricación de maquinaria agropecuaria presenta una disminución interanual de 29,7%, mientras que la fabricación de aparatos de uso doméstico registra una caída de 26,9% para la misma comparación”.

El indicador de la utilización de la capacidad instalada mide, en términos porcentuales, la proporción utilizada de la capacidad productiva del sector industrial mediante un relevamiento que comprende “un panel de entre 600 y 700 empresas”. Para este cálculo, el INDEC considera la “producción máxima que cada sector puede obtener con la capacidad instalada”, teniendo en cuenta criterios técnicos como el aprovechamiento potencial de las plantas, el máximo de turnos posibles y las paradas necesarias para el mantenimiento adecuado.